Ayer el estadio Corona apago su luz, miles de corazones guerreros por un instante dejaron de latir, un ultimo rayo de luz alumbro el camino, el ultimo suspiro, el ultimo trago, fue la ultima, fue la mejor.







Las esperanzas, Coahuila, agosto 2009
Las interminables vetas de carbón se humedecen con las lagrimas de los carboneros, inmensa riqueza bajo los pies de la pobreza , riqueza que extraen a golpe de pico, riqueza, que solo ven pasar y que desaparece como arena entre los dedos. De nuevo dos familias coahuilenses pagan con sus vidas el precio de extraer carbón.
Las esperanzas, agosto 2009